Ninguna de mis neuronas sabe quien soy... y no les interesa.

Pienso que a veces debería cortarme la cabeza... es que no me sirve para nada, excepto para armar frases y recordar cosas, almacenar otras... en fin, para nada concreto. Me asustan comentarios hacia mi como: eres muy despreocupada o tienes que ser más atenta, o el que más duele: te pierdes muchas cosas de la vida o algo así que me recordarán por  "la cobarde que eres", yo digo que no soy cobarde... por la cresta, no lo soy, si fuera cobarde no estaría donde estoy... pero hay un miedo que no puedo, simplemente no puedo dejar... me ha seguido desde que soy una niña (que sigo siendo... pero no en apariencia).


Mis neuronas deberían estar llenándose de conocimiento... algo así como de conocimiento para una prueba, pero no, a ellas les interesa más seguir haciendo cosas que no valen la pena, para la demás gente, porque claro todos se sienten orgullosos de ti mientras estás en lo alto... pero te mandas una misera cagada y todas las recompensas de tiempos bonifacios se van a la mierda. pero es así, siempre habrán de esas personas falsas que se llenan la boca diciéndote bien... blablablah! y las que de verdad están allí para protegerte, aunque les gustaría estar en otro lugar... o bueno las personas como yo que se divierten viendo como los demás pasan por ese tipo de problemas (yo ayudando obviamente).


Me toco por otra vez el estar presente en una de esas historias dónde eres la protagonista a la que ayudan, sí esa melalcohólica, que da pena, risa, y ganas de no sé que, pero dan ganas... estuve ahí y me di cuenta de que he encontrado personas maravillosas... y que no hay rollos... que pasa con divertirse en la vida?, por qué tenemos que trabajar para subsistir?, si el mundo estuviera hecho de otra forma, si volviéramos a los inicios, podríamos estar más felices? NO.  


Es que no se pueden andar quejando de esto y de lo otro... que cuando encontraré la felicidad?... haha la felicidad no se encuentra, somos nosotros los que tenemos que construirla, tenemos que... oh, por dios (el Barbudo...)! tenemos que hacerla, regalarnos un poquito de eso a lo que queremos llegar... esa cosa que todos buscan no es más que una escusa... porque la Felicidad está en su sala de espera, ahí tan cerca que se puede tocar, si disfrutar... no es tan sólo que tengas que esperar por ella, puedes incluso sentirle antes de que venga, y disfrutar de ella cuando estás esperando por un sentimiento similar y de seguro más intenso.


Tengo dos metas en la vida (de cada una se desglosna varias pero se pueden ultramegaresumir en dos):


1. Hacer feliz a la gente que me hace feliz.
2. Disfrutar al máximo la Felicidad que me otorga esa misma gente.


...es que siento que hay mucha gente que confía en mi, que me da ánimos para seguir, no es que me excuse en ellas para hacer las cosas, pero si mis amigos y familia no existieran yo no sería feliz... no tendría a nadie... Bueno ya me fui por obviedades. Pero es que lo pienso y hay gente que es feliz por culpa del dinero, que mientras más materialismo exista en sus vidas más felices son, hay otras que son felices haciendo daño: es algo que disfrutan, pero no las puedo juzgar (yo soy así a veces, sólo a veces). Y bueno, hay cada tipo de especie humanoide por ahí. No quiero entrar en detalles. a lo que iba es que no quiero defraudar a nadie, a ninguna de las personas que confía en mi... por sobre todo no quiero defraudarme a mi misma. 


la vida no se trata de coincidencias si no de aprender a tomar el camino correcto.


Recién se me había cerrado la pagina esta, no se cómo pero había desaparecido, de seguro es una señal, así que me iré a dormir... es un poquito tarde, algo así como las 3delamañana... 
 pensé en qué todo lo que escribí podría haber sido abruptamente descartado... y grité NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! pero imperceptiblemente, para que no despierten los monstruitos de mi casa.
 Y pensé qué puedo escribir si es que se borró todo? y dije: Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y te cambia todas las preguntas... (lo leí por ahí, y es algo que me dejó pensando)

1 comentario:

  1. Hola, primero que todo. No puedo dejar pasar la oportunidad de escribirte después de haber leído tu entrada. No sé qué piensas tú, pero yo creo que esos propósitos están tu mente perturbando, trastornado, y cumplirlos es la finalidad de tu vida, y la verdad es que no. Además ésta jamás tuvo finalidad.
    Te contaré entonces que yo también, hace mucho tiempo, percibí el mismo sentimiento en mí. No es que no quiera hacer felices a quienes me hacen feliz…lo que pasa es que yo no puedo brindarle a los demás algo que no tengo, ¿y cómo obtener felicidad? Simple, haciendo lo que me gusta hacer, y en suma lo que quiero. No es que niegue que haya personas que me den felicidad, pero esa una felicidad sensible, es decir que en muchos casos sólo se puede percibir; en cambio la que uno consigue dedicándose a las obsesiones, esa te brinda la fuerza para dar la felicidad a aquella persona que te hace feliz, que te quiere, que quieres, y que sólo quieres que esté feliz. También funciona en plural, sólo que del modo anterior suena un poco más…romanticón.
    Otra cosa que te digo, mujer, es que siempre que vayas a hacer algo, hazlo consciente, hazlo porque en verdad quieres y decidiste hacerlo, no porque otro te dijo, u otro quiso que lo hicieras, no, hazlo sólo porque a ti se te dio la gana. No sé si te importe –la verdad yo creo que no–, pero igual te lo cuento. En el colegio era muy bueno para filosofía, la propia y la de los grandes autores, el profesor vio en mí mucho y empezó a poner muchas ilusiones sobre mí, prácticamente me sobrecargó, quería que fuese el mejor en la prueba de estado. Yo, que siempre he odiado que me pongan así, le defraudé en una cosa mínima, algo que le hiciera cambiar de parecer: Hizo un examen sobre Kant, bastante fácil, e yo no hice nada, pero nada es nada.
    –Hombre, usted no leyó nada, ¿no? –Finalmente me dijo.
    –Sí leí.–Le contesté.
    –¿Y entonces? –Me preguntó.
    –Era para que usted dejara de aferrarse en mí, yo soy una persona, no una cosa exacta, mi psiquis es volátil, dinámica–Le contesté con ímpetu.
    –Bueno, haga lo que haga usted conmigo no pierde (reprueba) –Me respondió comprendiendo mi razón.
    La verdad no me preocupó la prueba de filosofía, la verdad en sí la prueba jamás llegó a importarme. Mis padres siempre han querido mucho de mí, pero jamás esperado, ni jamás presionado. Quizás mi papá algo, aunque no le permito que lo haga mucho, aun cuando él me mantiene, y dependo de él.
    Creo que lo más importante es ser fieles a sí mismos, a eso me refería con trastornada, ya que, parece que confundieses tus logros, con los logros de los demás en ti. Aunque no creas tú e yo nos parecemos mucho, yo soy igual de cruel, sádico, masoquista, raro, sensible, tétrico, loco, impetuoso, cobarde, amador, fantaseador, malo, bueno… en fin, en lo único que no en que yo no soy mujer, pero en suma somos parecidos.
    Bueno, ya me tengo que ir… creo que quería decirte más pero tengo que irme a desayunar. Sí, infortunadamente tengo que comer, aún soy humano.
    En cuanto a lo último, lo del universo, tengo una experiencia. Con mi novia discutía sobre que hay una razón para todo en el universo, y ésta siempre es cognoscible. Finalmente de tanta discusión, me di cuenta, o por lo menos llegué a la conclusión de que la existencia de Dios no tiene razón, y finalmente separé los dos mundos, el internamente teológico, y el material-psicológico.
    Tuve que reconocer que ella tenía razón, pero no toda. En el plano teológico ‘de arriba’ no hay razones, pero en el plano material-psicológico ‘de abajo’ sí. Y en conclusión me dijo que siendo Dios de donde se desprende el plano ‘de abajo’ (ya habíamos supuesto eso), por más razones que éste tenga, si el ‘de arriba’ cambia, de igual formar lo hará el ‘de abajo’. Es lo que decía la frase, teológica y complejamente explicado.
    Suerte con todo, recuerda lo que te he dicho, y hasta lo que no te he dicho pero que he querido decirte –maldita memoria–.
    Joseph Moreno

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