Invierno en plena primavera...

Todo se está acabando, me pregunto en ¿dónde te has metido?... es que es difícil el decidir, el querer es grande y duele, son como filosos cuchillos que atraviesan mi carne esa que bombea más que sangre, que explota sentimientos... vomitándolo todo, acariciando el suelo con las pestañas... siento, que ya nada es cierto, ¿cómo haré para rehuir de la despedida si no quiero verte? Uñas, no me quedan, y las lágrimas se están agitando... el cielo gris está sobre mi y no sé cuando volverá el sol a iluminar... se ve como algo tan lejano, tan lejano que ya no creo que vuelva nunca más... se ha extinguido para mi, me duele hasta el alma y más allá... me duelen los sabores, me duelen los abrazos, esas largas caminatas sin rumbo definido, pero yendo en la misma dirección... ahora cómo soportaré ese momento en que el último suspiro nos encuentre mirándonos a los ojos y nos consuma nuestra última luz... pasando todo a oscuridad a un sin rumbo pero solos... al abismo. Cómo haré con esos pedazos de ti que quedaron plasmados en mi carne, dónde los dejaré... no puedo arrancarlos sin acabar conmigo, mi alma vagará eterna entre  la gente... y nadie podrá sacarme de este suicidio que hemos decidido... aún queda tanto en mí para entregarte y el que tú no lo quieras me expande la mente, imaginando las posibles causas en las que podríamos vernos implicados... tú y yo, no siendo nunca más tú y yo... siendo recuerdos, siendo orgasmos que se esfumaron, siendo besos muertos antes de nacer... siendo caricias que no salen de la piel, que son tatuajes en nuestras pupilas... que son, que eran, que fueron, que pudieron ser. Muerte en pequeñas cantidades nos entregamos, cada día, pero era muerte consentida... ahora ¿dónde encontraré esa muerte dulce que llenaba mis días?. No quiero canjear por esa muerte lenta y sostenida que me estás cambiando, me siento estafada, lo arriesgaría todo si supiera que al lanzarme al vacío estuvieras allí... pero ya damos por hecho que no estarás allí... ha acabado (del mal acabar) y no quiero enfrentarme a esa pared que me golpea cada vez más fuerte, que me ataca... porque no debería seguir allí... debo alejarme y es tan extraña la sensación de sentirse en las nubes y en caída libre encontrarse de cara al suelo... sintiéndose sucia, asqueada, sin encontrar la fuerza para levantarse, sin poder esperar a quien podría salvarte... y sólo concentrarse en el dolor mientras las lágrimas brotan como ríos de sangre y la cabeza duele... ni siquiera la última gota de aquel tequila me ha calmado, no me adormece... es peor el dolor, según dicen podré acostumbrarme... pasearé como un zombi sin querer los cerebros de la gente... sin querer nada, ni a nadie nunca más... me has destruido, no creo en nada ni nadie, no entiendo... tampoco quiero entender, por ahora prefiero no saber... voy por el whisky que guardo en el puto lugar que tú sabes también (y tan bien sabes que me duele recordar esos momentos de felicidad que ya no estarán más... y forman parte de ese castillo de barro en el que estoy viviendo y en el que siempre viví)... dime señor Whisky... ¿porqué somos tan injustos los humanos?... ¿por qué sólo somos títeres de la adversidad?, ¿por qué mierda pregunto el porqué si ni siquiera hablas, botella?... ven dame un beso que me queme las entrañas, ¡bailemos! ...bailamos el son de la tragedia, el son de la muerte... de los mal vivientes, en este momento el creador de nuestra tragedia o comedia (si debe ser una macabra comedia para él o lo que sea que nos rija) ...mándale saludos al hijo de puta que nos ha creado para sufrir... Whisky eres el único amigo que tengo hoy, el único fiel que se quedó conmigo cuando quedé solitaria y vacía... muerta en vida... viva en frío, congelada... mi mano está roja... ¡bah! rompiste el vaso... y fluye la sangre en gotas que se acercan y se alejan... ¿qué haré con todos los sentimientos que llevo dentro?, ¿qué haré con toda esta sangre...? qu...

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