Libre... ¿al fin?


Se siente tan liberador eso de dejar fluir los sentimientos… el corazón ardiendo… su fuego subiendo hasta la laringe…. Encontrándolo todo…. Y quemando los ojos… la repuesta a todas las preguntas según dicen es el estrés, pero ¿por qué te estresas? Porque le pones la atención a las cosas equivocadas, mi mundo está girando en forma de torbellino, y descendiendo hacia el abismo… siento que me voy a perder, y creo que lo estoy logrando, pero un repentino empujón no me deja fluir hacia allá...y me suspende, sin gravedad, sin ataduras, sin pensar, sólo se siente el fuego corriendo en mis mejillas… es tan liberador, es tan gratificante poder sacar toda la mierda de miedo que llevo dentro… sólo con dejar que mi corazón fluya.
Las reflexiones profundas han vuelto, y pienso que debería llamar a mi doctora favorita, esa que me habla con las cosas de frente y me hace ver de manera tan avergonzante cosas  que yo no quiero aceptar, ¿algún día seré capaz de obligarme a no dejar sentimientos de lado?, ¿de obligarme a no dejar que las cosas pasen sin darles la importancia debida?, está bien, por primera vez en  todo este tiempo pienso en que quizá fue una mala idea el regalar aquel "trámite" y compartirlo con la persona equivocada… quizá debí haber esperado, pero es que, la  espera se hacía larga, y yo sólo quería tener poder sobre las cosas… sobre mis cosas… siempre sufriendo por las puras, quería tener una razón para sufrir de verdad…. Con razón y justicia, y no sufrir porque no me quemaba… ardí en el fuego y luego ¿qué? ¿mariposas y arcoíris? Eso fue lo que creé sobre un pantano, y, de verdad, es tan viciado que quisiera nunca haberlo hecho. Pero, ¿de qué sirve arrepentirse, me repito una y otra vez, si de los errores se aprende? Y viéndolo muy en el fondo no me arrepiento, pues es lo que busqué… lo que ahora pasa es que no lo quiero más y no encuentro como transmutarlo… o ¿es que no quiero que transmute? Hoy tuve una de esas conversaciones en las que no me guardé nada… y pienso ¿será correcto el mantener todo esto? Mi subconsciente dice: ¡NO! Un NO que retumba hasta lo más profundo de mi ser y me envuelve… quizás protegiéndome… pero caigo en la cuenta de que hay algo que no me deja pensar con claridad y a pesar de estar acorazada con un NO… mi subconsciente en cualquier momento puede dejarme desprotegida… y me repito una y otra vez: ¡No sigas insistiendo en cosas que hacen daño! Creo que varias cosas han cambiado, el hecho de haberme liberado de un peso, por lo menos por ahora… sé que sigue allí la piedra más importante… pero no volveré a tropezar, no de esta forma , por lo menos. NO… sigue siendo un mantra, y vaya que lo necesitaré… 

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