¿En qué quedamos?

Decidí que escribiría esto en mi diario, pero ya se sabe lo cambiante que soy, en cuanto a las decisiones cotidianas y las no tan cotidianas... la única constante es el cambio.
A veces desaparecer del mapa es la única oferta viable que obtengo, dándole vueltas a todo y dejándolo tal como está.

Me ha crecido el llavero, me ha crecido la pega, me ha crecido el talento.
Pero sigo sin estructurar un plan de salida a todo lo que se me está viniendo encima.
Más tiempo no es la solución.
No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Cliché, lo sé, pero siento que tengo mucho y que no aprecio nada.
Ser feliz, escribí por ahí, no es suficiente. No es suficiente soplar la vela y pedir "ser feliz", porque puedes ser feliz en muchas cosas. Pero necesitamos algún esqueleto que pueda aprovechar la felicidad y que esta no pase y no tenga donde quedarse. Ser feliz, puede darnos para cualquier momento, pero ser feliz en futuro, o pasado o presente, ser feliz, mierda.

Ya sé lo que pediré para la luna nueva. Un esqueleto que contenga los pedazos de felicidad que voy llevando por estos días.

Y el espacio que hice para recargar las actividades de la vida cotidiana... ya se está llenando y se llena rápido, necesitamos un estante más grande. ¿Por qué?, because estamos colapsando. o lo haremos pronto.

Por ahora mi misión es reconocer los colores de los ojos de la gente.

Observa, medita, cae, ríe, llora, ve alguna serie, lee, planifica (sí, porfa), cómete al mundo, ates de que él te coma a ti.

Decisions, decisions...